Hace años... cuando todavía era pequeñita... (sí... ya llovió... lo sé...jajajaja)... Caí en la trampa de una de mis tías... me pidió prestado mi nuevo Jardín de Agua de Pin y Pon... claro que no fuí la única... a mi hermana, mis primos e incluso a sus hijos, nos pidió "prestados" nuestros recién entregados regalos de "Santo Clos"... Ya que los tuvo todos, nos recitó el ya conocido verso propio de este día:
Inocente palomita
que te dejaste engañar
sabiendo que en este día
nada se debe prestar.
Después de ese día, nunca más he olvidado el 28 de diciembre... Jajajajaja...