El viernes pasado me robaron mi ipod... mala idea... pero peor aún porque lo robaron en mis narices... Nunca sacaba el aparatito a menos de que lo estuviera usando y justo cuando lo saco para reinstalar unas cosas... en menos de 2 minutos desaparece...
Sinceramente me parece triste que las cosas desaparezcan de esa manera en el laboratorio... mi chunche es el cuarto coso que se pierde... Hace un rato un mp3 player que estaba en un cajón... luego un discman de una mochila... una laptop recién entregada de una oficina... y ahora mi chunche... que aún cuando estaba sobre mi escritorio, el escritorio no está a la vista del pasillo...
Hoy lunes estoy relativamente más tranquila... avisé a todos por aquí y de ahora en adelante se mantendrá cerrada la puerta del laboratorio y nadie entra a menos que tenga llave... Yo de cualquier manera no volveré a dejar nada por aquí (mi computadora estaba al lado por cierto...)...
Hasta ayer mi idea era simplemente no volver a cargar nada que pueda ser robable... ni computadora, ni reproductores de música... y tampoco dejar cargando el celular... Pero lo que me dijeron ayer es cierto... finalmente esas cosas son como "una caja de pastillas de felicidad"... "que hacen que vivas más relajada, más tranquila... más feliz...."... que te permiten "llegar a tu casa con ánimo y ganas de seguir haciendo cosas y no cansada, malhumorada y harta del tráfico"...


Ya veremos... no creo que me haga de otra de esas cosas en un ratito, pero algún día de estos... por lo pronto tendré que conseguir un candado para mi computadora... porque aunque esté a tres pasos de distancia... dos minutos fueron suficientes para que mi chunche desapareciera...